¡Que dolor! se sufre pero se goza

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Esta vez proponemos una artículo que de seguro usted señor lector o deportista se va a sentir identificado con este tema, ¡el dolor! se nos ocurre pensar dos tipos de dolores como para no ampliar el sacrifico que es estar pedaleando durante más de cinco horas. El dolor muscular y el de no llegar a podio o perder la carrera por una llanta “huyy que dolor”. Para empezar con el primero que es dolor muscular o físico,  esto tiene que ver con que los deportista sin importar el nivel desarrollan toda su capacidad para poder terminar una carrera sin importar la posición en la que lleguen, cada uno esta maltratando su cuerpo para cumplir con la meta. Seguro que si le preguntamos a los tres primeros de una carrera cual fue el dolor o sufrimiento es una escala de 0 a 10, muy posiblemente los tres respondan 10, “que lo dieron todo”.

En el MTB que es un deporte de resistencia se aprende a sufrir ya sea en solitario o en grupo si hacemos memoria en una subida de 6k, que la conocemos, vamos a sentir que no siempre se sufre igual aunque llevemos el mismo ritmo, o también puede pasar que nos encontremos solos en el ascenso sufriendo y de pronto pasan 3 bikers a un ritmo parecido o un poco más alto y encontramos la rueda que necesitamos, solos íbamos en una agonía, pero en grupo el sufrimiento cambia. Si practica un deporte de resistencia aprender a sufrir es fundamental. Hay días en los que mantenernos a 180 pulsaciones nos puede parecer un mundo, y hay días que a mismo rendimiento podamos ir cómodos.

También pueda pasar que en esta misma subida vamos a rueda todo el tiempo, concentrados y confiados en que vamos a aguantar, pero a pocos kilómetros de la meta nos desconcentramos empezamos a pensar que no aguantaremos, y nos dejan atrás.

El dolor muscular lo podemos manejar con fuerza mental, le pido a usted lector ponerse en situación, al afrontar una competencia de 100 K, seguro siempre tenemos una molestia de algún tipo y entre más kilómetros más sufrimiento pero si hacemos un ejercicio mental vamos controlando cada uno de los dolores, la distracción del dolor es muy importante, para esto necesitamos estar en plena concentración y en vez de pensar en “como me duelen las piernas”, cambiarlos por otros “vamos si se puede, la voy a terminar” esto es utilizar una técnica de autoinstrucciones, consiste en cambiar los pensamientos negativos a situaciones positivas. Otra manera en impermeabilizarnos con el dolor es pensar en otras cosas como en una comida, una canción y coordinar la respiración de una manera más pausada, en esto si que hay diferentes técnicas pero una de ellas es expulsar el aire suave que seguro nos ayudará a la distracción del dolor. ¡Como si estuvíeramos pariendo!

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